martes, 22 de diciembre de 2015

Otras vidas





La señorita C., paseando por la vieja ciudad, reparó en como las nubes se reflejaban en las ventanas de aquella casa y sintió que su cuerpo temblaba. Duró solo un instante pero supo que ella, en otro tiempo, ya había contemplado esas nubes a través de esos cristales. Supo que había vivido antes en esa casa y que ahora no podía desviar su mirada de los ventanales. Angustiada, pensó que quizás debiera buscar allí las huellas que de sí misma pudieran todavía conservarse, pero no lo hizo. Era posible que allí hubiese sido feliz y que ahora, si volvía, lo fuera de nuevo, pero no se atrevió a intentarlo. Se dio la vuelta y con pasos inseguros se alejo despacio. Para entonces era consciente de que huyendo de lo que pudiera haber más allá de esos cristales, su alma, estremecida como los espejos cuando nadie los mira, iba a seguir irremediablemente languideciendo.





12 comentarios:

  1. Que buen cierre le diste a este relato.

    Y la pobre señorita C., arrebatada por un deja vu o tal vez una regresión consciente y espontánea, le dio terror reconocerse en su pasado.

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  2. Me alegro, amigo, de que el micro te haya gustado...

    Si algo tengo claro es que demasiadas veces miramos al pasado y nos cuesta hasta reconocernos...

    Un abrazo

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  3. Muchas veces es mejor no mirar al pasado...
    Me ha gustado la historia,breve y contiene mucho.

    Saludos!

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    1. Me alegro de que haya gustado este micro de la señorita C.

      Te agradezco tus palabras

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  4. A veces es mejor dejar atrás el pasado, seguramente porque ni siquiera nos reconoceríamos en esas otras vidas, porque el momento pasa y nosotros también somos distintos.
    Buen micro de la señorita C

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    1. Gracias por tus palabras, Conxita. Es indudable que el pasado no existe, sin embargo lo cierto es que sigue pesando mucho... Muchísimo...

      Un abrazo

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  5. La señorita C. hizo bien en alejarse, el pasado no se repite, eso solo ocurre con los errores, los aciertos son de un solo uso :)
    Qué bonito debe ser ver como camina la señorita C., aunque la nostalgia empañe su mirada.
    Un abrazo, Ildefonso.

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    1. Que buena tu frase "los aciertos son de un solo uso..." Certera y lúcida

      Te agradezco tus palabras, EmeM

      Un abrazo

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  6. Creo que como en esa recomendación de no regresar a los lugares donde una vez fuiste muy feliz, tampoco se debe indagar demasiado en las "otras" vidas ni en los recuerdos.

    Porque alguien sabio dijo que la vida no es como la vivimos, sino como la recordamos, mejor no investigar.

    Un relato ingenioso que se funde muy bien con la imagen elegida.

    Que en 2016 las musas te visiten siempre que las necesites. Que la magia te acompañe.

    Un beso,

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  7. Tesa, si algo tengo claro es que la vida es como la recordamos... Qué importa ya realmente lo que pasó... Solo nos importa, solo vivimos, lo que recordamos...

    Un abrazo fuerte, y que la magia también esté a tu lado

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  8. El relato de la señorita C.!! me gusta como cuentas una historia en tan pocas líneas. La foto también me encanta :))

    Abrazos en este primer día del año cuando está todo por ocurrir (o por recordar, quién sabe).

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    1. Me alegro de tus palabras, U-topía... Que lo que tenga que venir, o lo que tengamos que recordar, nos haga mas felices

      Un abrazo

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